
La conducta Ministerial deja mucho que desear. No queremos imitarla, aún creemos en el diálogo constructivo. No más violencia contra el magisterio. Se los pide el País.
Esto es un aporte del alma nacional.
Lo que el Ministerio hace con sus profesores, los niños de hoy lo repetirán.
No a la violencia, a la descalificación. No a la hipocresía. ¡Déjennos trabajar en dignidad, la dignidad ya la tenemos!
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